Lo que ocurrió durante la presentación de Creed en el Velocity Festival llamó la atención por un motivo inesperado. En medio de un festival de rock, su cantante, Scott Stapp, decidió detenerse unos minutos para hablar abiertamente de su fe en Dios y de las experiencias que marcaron su vida. El recital se realizó el 6 de septiembre en Dyersville, Iowa, y reunió a miles de personas. Antes de interpretar “What’s This Life For”, Stapp habló sobre el propósito de la vida y contó que, durante sus momentos más difíciles, comenzó a preguntarle a Dios por qué estaba atravesando determinadas situaciones.
El cantante también habló de sus propias luchas y de su pasado con el alcohol. Lejos de ocultarlo, explicó que aquello que alguna vez fue una parte difícil de su historia hoy forma parte de su testimonio y de lo que considera que Dios pudo superar en su vida.
“Soy un hombre imperfecto, lleno de errores”, fue parte del mensaje que compartió con el público mientras hablaba de su fe. También expresó que no cree que Cristo haya venido solamente por quienes tienen su vida resuelta, sino por quienes están atravesando dificultades y necesitan ser restaurados.
Pero el momento que más sorprendió llegó después.
Sin la banda acompañándolo, Stapp comenzó a cantar “Gratitude”, una canción del cantante cristiano Brandon Lake. Poco a poco, parte del público comenzó a acompañarlo, convirtiendo por unos instantes un recital de rock en un momento de adoración. Un registro del show muestra a personas levantando sus manos y cantando junto al músico.
La canción no estaba originalmente entre los clásicos de Creed: fue interpretada como una versión de “Gratitude”, y el registro del concierto confirma que Stapp la cantó sin acompañamiento musical.
Para Stapp, hablar de Dios delante de una multitud no parece ser algo separado de su propia historia. En los últimos años ha hablado públicamente de sus dificultades, su recuperación y de cómo su fe ocupa un lugar importante en ese proceso.
Esta vez, el escenario fue un festival de rock. Y entre guitarras, miles de personas y canciones de Creed, hubo unos minutos en los que Scott Stapp simplemente decidió hablar de Dios y cantar una canción de gratitud.



